lunes, 10 de agosto de 2009

Cuando las palabras no bastan

Hay veces que ni el mejor de los escritores consigue pintar con palabras aquello que tiene encerrado dentro de sí, hay veces que un montón de letras ordenadas no se acercan ni a pasar por encima de aquello que queremos expresar.
Hoy creo que podría juntar todas las palabras del mundo ponerlas en orden, consultar con mi amigos Borges, Cortazar, Eco... y aún así no daría con las palabras adecuadas.

Quería darte un gracias, grande, enorme gordito y lleno de esperanza.
Cuando uno cae en arenas movedizas por mucho que luche no puede salir de ellas y sólo se hunde más, en estos días he aprendido esa lección. Cómo tantas otras veces has estado ahí para ayudarme a salir aún a riesgo de caerte tu también en ellas.
Sé lo duro que es esto también para tí, pero siempre he recibido una palabra de apoyo, de ánimo. Esas palabras que me hacían no caer en el desánimo que me invitaban a luchar a seguir adelante y a no volver a hundirme...

Ojalá unas cuantas palabras bastaran, no mejor no, prefiero que sea así, prefiero demostrar dia a dia tantas cosas que no puedo expresar con palabras.

Y estoy seguro de que esta batalla también la ganaremos yo no me pienso rendir ;)y, en breve, estaremos riéndonos de todo esto.
Ahora más que nunca tengo ganas de pasar por encima de todo porque sé que lo que nos espera al final de este camino es un nuevo sendero, un nuevo amanecer y para mí amanece cada día por el oeste...